La despoblación acosa al 70% de los municipios de Lleida, 2017
La naturaleza en la puerta de casa, sin aglomeraciones, la solidaridad vecinal y la democracia directa son algunas ventajas que presenta, según la Asociación de Micropobles de Cataluña, vivir en un municipio pequeño. Ahora bien, los atractivos no tienen suficiente fuerza para hacer arraigar la gente y, de manera progresiva, cada vez más pueblos están en peligro de extinción. La Federación Española de Municipios y Provincias ha hecho un informe avisando del riesgo inminente de desaparición de los pueblos que están por debajo del millar de habitantes. Sant Jaume de Frontanyà, el Berguedà, es el municipio catalán menos poblado, con sólo 27 habitantes. Pero si se atiende al global de los municipios de cada demarcación, Lleida es la que está más amenazada.
No es complicado encontrar municipios que no lleguen al centenar de habitantes. En la Noguera: Cabanabona (77 habitantes), y Tiurana (73); en el Alt Urgell: Cabó (92), Arsèguel (83) y Cava (57). En el Pallars Sobirà: Esterri de Cardós (69) y en el Valle de Arán: Canejan (97), Bausen (64) y Arras (64). La lista crece exponencialmente si se contabilizan los que no llegan a los 500 habitantes.
La naturaleza en la puerta de casa, sin aglomeraciones, la solidaridad vecinal y la democracia directa son algunas ventajas que presenta, según la Asociación de Micropobles de Cataluña, vivir en un municipio pequeño. Ahora bien, los atractivos no tienen suficiente fuerza para hacer arraigar la gente y, de manera progresiva, cada vez más pueblos están en peligro de extinción. La Federación Española de Municipios y Provincias ha hecho un informe avisando del riesgo inminente de desaparición de los pueblos que están por debajo del millar de habitantes. Sant Jaume de Frontanyà, el Berguedà, es el municipio catalán menos poblado, con sólo 27 habitantes. Pero si se atiende al global de los municipios de cada demarcación, Lleida es la que está más amenazada.
No es complicado encontrar municipios que no lleguen al centenar de habitantes. En la Noguera: Cabanabona (77 habitantes), y Tiurana (73); en el Alt Urgell: Cabó (92), Arsèguel (83) y Cava (57). En el Pallars Sobirà: Esterri de Cardós (69) y en el Valle de Arán: Canejan (97), Bausen (64) y Arras (64). La lista crece exponencialmente si se contabilizan los que no llegan a los 500 habitantes.
Noticia de :
Una empresa catalana impulsa la web www.aldeasabandonadas.com Se dedican a vender aldeas que han quedado desamparados. En una de las ofertas que tienen presentan un pueblo de 44 hectáreas, a 8 kilómetros de la Seo de Urgel.