Fondos e inversores institucionales entran en el mercado atraídos por la energía y los cultivos de valor
La inversión se centra en cultivos leñosos de alta rentabilidad como el pistacho, el almendro o el aguacate
El mercado muestra una gran brecha territorial: Canarias es la más cara y Castilla y León, la más barata.
El mercado de fincas rústicas ha crecido con fuerza en los últimos meses y cerró en 2025 con ventas en máximos de 18 años. Las compraventas alcanzaron las 167.453 operaciones, un 7,1% más que el año anterior, según los datos provisionales de la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP). Las perspectivas para este segmento del inmobiliario de cara al próximo ejercicio son muy positivas ante el crecimiento del interés de los inversores por hacerse con fincas de regadío, valoradas por su acceso al agua, y la alta valoración de los suelos con potencial para proyectos de energías renovables, según señala Gesvalt, compañía de valoración de activos, en su Informe de Fincas Rústicas 2025-2026.
Este interés está impulsando el valor de la tierra agrícola y el refuerzo de la inversión en cultivos leñosos de alta rentabilidad, como pistacho, almendra, aguacate y olivar. Seguir leyendo EL ECONOMISTA.ES
Fondos e inversores institucionales entran en el mercado atraídos por la energía y los cultivos de valor
La inversión se centra en cultivos leñosos de alta rentabilidad como el pistacho, el almendro o el aguacate
El mercado muestra una gran brecha territorial: Canarias es la más cara y Castilla y León, la más barata.
El mercado de fincas rústicas ha crecido con fuerza en los últimos meses y cerró en 2025 con ventas en máximos de 18 años. Las compraventas alcanzaron las 167.453 operaciones, un 7,1% más que el año anterior, según los datos provisionales de la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP). Las perspectivas para este segmento del inmobiliario de cara al próximo ejercicio son muy positivas ante el crecimiento del interés de los inversores por hacerse con fincas de regadío, valoradas por su acceso al agua, y la alta valoración de los suelos con potencial para proyectos de energías renovables, según señala Gesvalt, compañía de valoración de activos, en su Informe de Fincas Rústicas 2025-2026.
Este interés está impulsando el valor de la tierra agrícola y el refuerzo de la inversión en cultivos leñosos de alta rentabilidad, como pistacho, almendra, aguacate y olivar. Seguir leyendo EL ECONOMISTA.ES