Aldea Gratis, con el fin de incentivar en la zona, la recuperación poblacional y fomentar el turismo. ABC 24.09.2013

El núcleo de A Barca se cede por 0 euros con el fin de incentivar las inversiones para la recuperación del emplazamiento y fomentar el turismo. De las más de ochocientas recibidas, las únicas ofertas viables parten de suecos y alemanes
Una aldea gratis que atrae a extranjeros
ABC
Se prevé que toda la restauración de la aldea cueste un millón de euros
La aldea que otrora constituyera un flujo constante de transeúntes entre Pontevedra y Orense se encuentra actualmente sumida en un radical abandono. Perteneciente al concello de Cortegada, oportunamente recibe el nombre de A Barca, precisamente porque para continuar el camino real a Castilla —del que formaba parte—, tanto personas como mercancías debían atravesar el río Miño en barcas. Pero tras el cierre del embalse, el incremento del nivel del agua ocasionó una anegación importante, arrasando en 1970 las cosechas de cereales, viñedos o maíz, únicos medios de subsistencia para sus habitantes, que se vieron abocados a abandonar la aldea.
Ahora, años después del suceso, el alcalde de Cortegada, Avelino de Francisco, ha impulsado un proyecto cuyo objetivo principal es fomentar el turismo de la zona a través de una completa recuperación del núcleo rural.
Así, el regidor orensano colabora con la inmobiliaria www.aldesabandonadas.com para ofertar de forma totalmente gratuita la cesión de esta aldea. El único requisito que estipulan para que el proyecto sea viable es la explotación del terreno con el exclusivo fin de dinamizar el turismo. La cesión no supondría la venta de A Barca, sino su alquiler, con posibilidad de ser renovado por mutuo consenso entre las partes, según explicó a ABC. El motivo de su gratuidad reside en la posibilidad de que se destine una cantidad mayor de inversión para la rehabilitación del emplazamiento, una rehabilitación que se contabiliza en un millón de euros.
Doce viviendas de piedra, un embalse y cerca de 15.000 metros cuadrados de vegetación conforman la riqueza patrimonial y etnográfica del lugar. Al contrario que muchas otras aldeas, A Barca parte con cierta ventaja: su situación es la idónea. Tan solo se encuentra a 20 minutos caminando de Cortegada, lo que la hace completamente accesible.
Los «numerosos atractivos» de Galicia
Rafael Canales, gerente de la inmobiliaria que busca inversores interesados en el núcleo rural, asegura a ABC que su empresa apuesta por dar a conocer las aldeas abandonadas en Galicia, una región con «numerosos atractivos». El clima, la gastronomía, el paisaje y la gente son algunos de esos factores rentables. Para Canales, «Galicia todavía tiene esa magia capaz de atraer a la gente».
Así, el director de www.aldeasabandonadas.com confiesa que ya han recibido cerca de 800 ofertas a través de llamadas telefónicas y correos electrónicos. Si bien es cierto que la mayoría de ellas no se ajusta a los requisitos infranqueables, sí «hay tres o cuatro interesantes, sobre todo de extranjeros, alemanes, suecos...». Y esas ofertas son las que se piensan negociar, por lo factible de la inversión. Las demás «ni se nos pasa por la cabeza considerarlas» sostiene.
De Francisco adelanta que una familia escocesa ya se acercó a las inmediaciones de la aldea «mostrando su interés en el proyecto y encantados con la zona». El problema, según el alcalde, se centra en el incipiente interés por adquirir la propiedad, cuando «nosotros queremos cederlo gratis y alquilarlo, siempre con posibilidad de renovarlo, pero no venderlo, la propiedad sigue siendo del Ayuntamiento». Esa es la única forma de asegurarse la total potestad para determinar el uso al que se debe destinar la explotación del terreno, el turismo, que repercutiría económicamente en el pueblo de Cortegada gracias a la cercanía patente entre ambos terrenos.
Restaurante y rutas
Los vecinos de la zona no podrían estar más satisfechos con el proyecto promovido por su alcalde, y es que no solo los situaría en el mapa, sino que incentivaría el empleo. Según los cálculos de Canales, se requerirían entre «20 y 30 puestos fijos» para el complejo turístico que está previsto erigir, además de los necesarios en la construcción y reforma de las casas.
El regidor local estima que, además de la recuperación de las 12 viviendas como casas rurales, se podría construir un restaurante o acondicionar el embalse para cimentar un embarcadero en el que los turistas de A Barca puedan realizar actividades náuticas. Propone también rutas de senderismo, pues los alrededores son los idóneos.
El núcleo de A Barca se cede por 0 euros con el fin de incentivar las inversiones para la recuperación del emplazamiento y fomentar el turismo. De las más de ochocientas recibidas, las únicas ofertas viables parten de suecos y alemanes
Una aldea gratis que atrae a extranjeros
ABC
Se prevé que toda la restauración de la aldea cueste un millón de euros
La aldea que otrora constituyera un flujo constante de transeúntes entre Pontevedra y Orense se encuentra actualmente sumida en un radical abandono. Perteneciente al concello de Cortegada, oportunamente recibe el nombre de A Barca, precisamente porque para continuar el camino real a Castilla —del que formaba parte—, tanto personas como mercancías debían atravesar el río Miño en barcas. Pero tras el cierre del embalse, el incremento del nivel del agua ocasionó una anegación importante, arrasando en 1970 las cosechas de cereales, viñedos o maíz, únicos medios de subsistencia para sus habitantes, que se vieron abocados a abandonar la aldea.
Ahora, años después del suceso, el alcalde de Cortegada, Avelino de Francisco, ha impulsado un proyecto cuyo objetivo principal es fomentar el turismo de la zona a través de una completa recuperación del núcleo rural.
Así, el regidor orensano colabora con la inmobiliaria www.aldesabandonadas.com para ofertar de forma totalmente gratuita la cesión de esta aldea. El único requisito que estipulan para que el proyecto sea viable es la explotación del terreno con el exclusivo fin de dinamizar el turismo. La cesión no supondría la venta de A Barca, sino su alquiler, con posibilidad de ser renovado por mutuo consenso entre las partes, según explicó a ABC. El motivo de su gratuidad reside en la posibilidad de que se destine una cantidad mayor de inversión para la rehabilitación del emplazamiento, una rehabilitación que se contabiliza en un millón de euros.
Doce viviendas de piedra, un embalse y cerca de 15.000 metros cuadrados de vegetación conforman la riqueza patrimonial y etnográfica del lugar. Al contrario que muchas otras aldeas, A Barca parte con cierta ventaja: su situación es la idónea. Tan solo se encuentra a 20 minutos caminando de Cortegada, lo que la hace completamente accesible.
Los «numerosos atractivos» de Galicia
Rafael Canales, gerente de la inmobiliaria que busca inversores interesados en el núcleo rural, asegura a ABC que su empresa apuesta por dar a conocer las aldeas abandonadas en Galicia, una región con «numerosos atractivos». El clima, la gastronomía, el paisaje y la gente son algunos de esos factores rentables. Para Canales, «Galicia todavía tiene esa magia capaz de atraer a la gente».
Así, el director de www.aldeasabandonadas.com confiesa que ya han recibido cerca de 800 ofertas a través de llamadas telefónicas y correos electrónicos. Si bien es cierto que la mayoría de ellas no se ajusta a los requisitos infranqueables, sí «hay tres o cuatro interesantes, sobre todo de extranjeros, alemanes, suecos...». Y esas ofertas son las que se piensan negociar, por lo factible de la inversión. Las demás «ni se nos pasa por la cabeza considerarlas» sostiene.
De Francisco adelanta que una familia escocesa ya se acercó a las inmediaciones de la aldea «mostrando su interés en el proyecto y encantados con la zona». El problema, según el alcalde, se centra en el incipiente interés por adquirir la propiedad, cuando «nosotros queremos cederlo gratis y alquilarlo, siempre con posibilidad de renovarlo, pero no venderlo, la propiedad sigue siendo del Ayuntamiento». Esa es la única forma de asegurarse la total potestad para determinar el uso al que se debe destinar la explotación del terreno, el turismo, que repercutiría económicamente en el pueblo de Cortegada gracias a la cercanía patente entre ambos terrenos.
Restaurante y rutas
Los vecinos de la zona no podrían estar más satisfechos con el proyecto promovido por su alcalde, y es que no solo los situaría en el mapa, sino que incentivaría el empleo. Según los cálculos de Canales, se requerirían entre «20 y 30 puestos fijos» para el complejo turístico que está previsto erigir, además de los necesarios en la construcción y reforma de las casas.
El regidor local estima que, además de la recuperación de las 12 viviendas como casas rurales, se podría construir un restaurante o acondicionar el embalse para cimentar un embarcadero en el que los turistas de A Barca puedan realizar actividades náuticas. Propone también rutas de senderismo, pues los alrededores son los idóneos.