Más del 85 % de los españoles viven en menos del 20 % del territorio, y la población rural ha caído un 10% desde el año 2000, según datos del Instituto Nacional de Estadística. La precariedad y la falta de recursos de las zonas rurales complican su repoblación, como explica Sergio del Molino, autor de La España vacía: ‘‘Los déficits en telecomunicaciones, la precariedad de servicios educativos y sanitarios, y la falta de alicientes culturales y de ocio complican que los profesionales se trasladen'‘
Para un buen número de habitantes de los grandes núcleos metropolitanos, la pandemia ha sido un motivo que les invitaba a huir del asfalto. Muchas familias se han visto obligadas a cumplir el confinamiento en pisos pequeños, sin una terraza para airearse, sin espacio suficiente para compaginar el teletrabajo con la telescuela y sin una zona de juego para los niños. Por eso en los últimos dos meses se ha registrado un verdadero auge en las solicitudes para adquirir una vivienda en zonas rurales. Elvira Fafian, gestora de Aldeas Abandonadas, la inmobiliaria líder en España en ofertar viviendas en pueblos, pone una cifra: se han triplicado las peticiones. Esta directiva explica que muchas de las solicitudes proceden de personas que quieren instalarse para desarrollar proyectos empresariales. Leer noticia completa























