La compraventa de fincas rústicas creció un 3,5%. El mercado inmobiliario rural, más complicado de delimitar que el urbano, ofrece un amplio abanico de propiedades. Hay fincas agrícolas, ganaderas, de recreo, caza o hípicas. Una gran variedad que sigue atrayendo el interés de los inversores. Cada vez más. El Economista , Aldeas Abandonadas Real Estate
Inmobiliaria. Crece el interés inversor por las fincas rústicas .La compraventa de fincas rústicas creció un 3,5% interanual en noviembre
El perfil del comprador es el empresario de mediana edad . Lorena Torío, 26/01/2022
El mercado inmobiliario rural, más complicado de delimitar que el urbano, ofrece un amplio abanico de propiedades. Hay fincas agrícolas, ganaderas, de recreo, caza o hípicas. Una gran variedad que sigue atrayendo el interés de los inversores. Cada vez más.
Alto poder adquisitivo
Expectativas de crecimiento
Además, en el documento se señala que, aunque la tendencia ya se había detectado, sobre todo en el continente americano con inversiones de grandes magnates como Bill Gates (Microsoft), Jeff Bezos (Amazon) o Ted Turner (CNN) entre otros, recientemente esta evolución se ha extendido a Europa.
En los últimos tiempos también ha crecido el interés de los inversores internacionales por las fincas rústicas. Capital proveniente de Estados Unidos, Suiza, Alemania, Argentina o Venezuela han puesto sus ojos en estos activos, tal y como constatan desde Aldeas Abandonadas, el portal inmobiliario especializado en propiedades singulares.
"El inversor extranjero tiene expectativas muy positivas de nuestro país. Sabe que hay oferta y que muchas zonas ofrecen subvenciones interesantes. Además, también les gusta el clima. Por lo general, el inversor americano que compra en España lo hace para exportar materia prima, bien sea de la rama alimentaria, que ahora está en auge, o madera y piedra", apunta Elvira Fafian, fundadora de Aldeas Abandonadas.
En cuanto a la parte vendedora, el perfil es heterogéneo. Abarca a personas mayores que ya han disfrutado de la propiedad, bienes procedentes de herencias o empresarios que quieren desinvertir.
"Hay que tener en cuenta que no todas las personas encajan en el mundo rural"
"El propietario que hace años vendía era la tercera generación que no tenía apego a estas propiedades. Ahora estamos viendo que hay muchas herencias que han aflorado o inmuebles que llevaban años parados que se quieren vender porque suponen costes -impuestos o reformas-que muchas veces no se pueden asumir. También venden empresarios o promotores que en su día compraron y ahora quieren desinvertir. Además, con la pandemia la gente ha querido hacer un cambio de vida, pero hay que tener en cuenta que no todas las personas encajan en el mundo rural", explica la experta de Aldeas Abandonadas.























