Galicia está de moda y las inmobiliarias más exclusivas lo saben. En esta esquina atlántica donde la tradición tiene forma de pazo es posible encontrar propiedades singulares con un precio final de venta muy accesible, lo que en los últimos años se ha convertido en un atractivo para los compradores más pudientes. Prensa ABC - Aldeas Abandonadas Real Estate.

Prensa ABC , 06/03/2022 , Patricia Abet
Aunque el perfil es variado, los interesados tienen en común unas abultadas cuentas corrientes y la querencia por lo singular. «Buscan escudos, edificaciones con piedra y con historia, y en Galicia tenemos de todo», explica Elvira Fafián, al frente de la inmobiliaria Aldeasabandonadas. Solo en los últimos meses esta empresa ha vendido tres pazos señoriales, todos en la provincia de Orense. Es uno de los efectos de la pandemia. «Hay muchas más llamadas para informarse porque la gente, a partir de los 35 años, quiere hacer un cambio, el confinamiento afectó», afirma para explicar el aumento de la demanda, y también de la oferta. «Hay más inmuebles a la venta porque están aflorando muchas herencias por el tema del Covid y por fallecimientos que ha habido», detectan desde el sector....
Según el último informe de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), en la comunidad gallega hay en la actualidad 250 pazos a la venta, medio centenar más que un año antes. Y eso sin tener en cuenta que las propiedades más exclusivas —por encima de los dos millones de euros— no se suelen publicitar y que algunas, incluso, «solo están en la cartera de clientes de consultores inmobiliarios o se venden desde despachos de abogados, sobre todo de Madrid». Podría ser el caso del pazo del siglo XVIII que Marta Ortega se compró el pasado verano en Cambre, una joya arquitectónica con unos destacados jardines y una laguna que no es única en Galicia. Los tesoros que esconde esta tierra en forma de casa solariega —algunas de hasta cinco millones de euros— atraen al público internacional, «empresarios americanos, venezolanos, argentinos, suizos, alemanes...». Unos buscan una nueva localización en la que instalarse, un regreso a sus orígenes, otros una inversión, pero todos tienen en común la «exigencia» y, de vez en cuando, «el capricho» por el que se prendan de una determinada propiedad. «Hay consultas, hay interés local y foráneo y lo debemos aprovechar para recuperar la joya de la corona de nuestro patrimonio arquitectónico», explica el presidente de a Fegein, Benito Iglesias, que apuesta firmemente por la rehabilitación de este tipo de edificaciones, muchas de ellas en estado ruinoso....
Las palabras de Iglesias hablan de la realidad de este tipo de propiedades, un sueño para los compradores que puede tornarse en pesadilla sin una compra bien asesorada. «Muchos de estos pazos BIC son una losa burocrática, fiscal y económica demasiado pesada para la mayoría de sus propietarios y herederos, ya que muchas de sus titularidades ya están en segundas o terceras generaciones, con la dificultad que eso representa para su comercialización y rehabilitación», explican desde la Fegein, que lleva años solicitando que las trabas administrativas se aligeren. «Hay que corregir anomalías como el tiempo mínimo de espera de una licencia municipal de obras, que en el conjunto de Galicia supera los 15 meses, y ya no hablemos de Patrimonio, de su rigidez absurda e incoherente y más en estos momentos», reprochan. Sus quejas conectan con las de Fafián, bregada en los procesos de compraventa de pazos en Galicia. «Se puede tardar de seis meses a un año y una inmobiliaria normal no puede tardar tanto tiempo ejecutar una venta porque precisa liquidez. En nuestro caso asesoramos de forma gratuita en cuanto se empieza a negociar la venta. Son trámites que no obligan a nada. Hay que ser muy profesional», añade para dar cuenta de las peculiaridades de un tipo de transacción que está al alza.
Aunque el perfil es variado, los interesados tienen en común unas abultadas cuentas corrientes y la querencia por lo singular. «Buscan escudos, edificaciones con piedra y con historia, y en Galicia tenemos de todo», explica Elvira Fafián, al frente de la inmobiliaria Aldeasabandonadas. Solo en los últimos meses esta empresa ha vendido tres pazos señoriales... Es uno de los efectos de la pandemia. «Hay muchas más llamadas para informarse porque la gente, a partir de los 35 años, quiere hacer un cambio, el confinamiento afectó», afirma para explicar el aumento de la demanda, y también de la oferta. «Hay más inmuebles a la venta porque están aflorando muchas herencias por el tema del Covid y por fallecimientos que ha habido», detectan desde el sector.... Según el último informe de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), en la comunidad gallega hay en la actualidad 250 pazos a la venta, medio centenar más que un año antes. Y eso sin tener en cuenta que las propiedades más exclusivas —por encima de los dos millones de euros.... Los tesoros que esconde esta tierra en forma de casa solariega —algunas de hasta cinco millones de euros— atraen al público internacional, «empresarios americanos, venezolanos, argentinos, suizos, alemanes...». Unos buscan una nueva localización en la que instalarse, un regreso a sus orígenes, otros una inversión, pero todos tienen en común la «exigencia» y, de vez en cuando, «el capricho» por el que se prendan de una determinada propiedad. «Hay consultas, hay interés local y foráneo y lo debemos aprovechar para recuperar la joya de la corona de nuestro patrimonio arquitectónico», explica el presidente de a Fegein, Benito Iglesias, que apuesta firmemente por la rehabilitación de este tipo de edificaciones, muchas de ellas en estado ruinoso....
Las palabras de Iglesias hablan de la realidad de este tipo de propiedades, un sueño para los compradores que puede tornarse en pesadilla sin una compra bien asesorada. «Muchos de estos pazos BIC son una losa burocrática, fiscal y económica demasiado pesada para la mayoría de sus propietarios y herederos, ya que muchas de sus titularidades ya están en segundas o terceras generaciones, con la dificultad que eso representa para su comercialización y rehabilitación», explican desde la Fegein, que lleva años solicitando que las trabas administrativas se aligeren. «Hay que corregir anomalías como el tiempo mínimo de espera de una licencia municipal de obras, que en el conjunto de Galicia supera los 15 meses, y ya no hablemos de Patrimonio, de su rigidez absurda e incoherente y más en estos momentos», reprochan. Sus quejas conectan con las de Fafián, bregada en los procesos de compraventa de pazos en Galicia. «Se puede tardar de seis meses a un año y una inmobiliaria normal no puede tardar tanto tiempo ejecutar una venta porque precisa liquidez. En nuestro caso asesoramos de forma gratuita en cuanto se empieza a negociar la venta. Son trámites que no obligan a nada. Hay que ser muy profesional», añade para dar cuenta de las peculiaridades de un tipo de transacción que está al alza.