El mercado inmobiliario más singular y exclusivo no es ajeno a la coyuntura y los precios de las propiedades se han triplicado: desde aldeas con cuevas a villas con escudos históricos, bodegas con viñedos y masías señoriales. Todo se vende con potencial para inversión turística, 2ª residencia de extranjeros o proyectos de ecoaldeas.























